Testículo No Descendido

Un testículo no descendido es cuando uno o ambos testículos del niño no están en su lugar habitual en el escroto (escroto). Los testículos no descendidos también se denominan criptorquidia.

Por lo general, solo un testículo se ve afectado, pero en aproximadamente el 10 por ciento de los casos, ambos testículos no han descendido. Se estima que 1 de cada 25 niños nacen con testículos no descendidos. En la mayoría de los casos, no es necesario ningún tratamiento, ya que los testículos descenderán de forma natural al escroto, generalmente durante los primeros 3 a 6 meses de vida. Al final del sexto mes, solo 1 de cada 100 niños necesita tratamiento.

Por lo general, no es necesaria una intervención de emergencia para el tratamiento de un testículo no descendido. Sin embargo, debido a la infertilidad a largo plazo, cáncer testicular, hernia, torsión testicular y riesgos psicológicos, se debe aplicar tratamiento.

Síntomas de testículo no descendido

El síntoma más importante de un testículo no descendido es que el testículo no está donde debería estar en el escroto. Un testículo no descendido generalmente no causa molestias como dolor.

Factores de riesgo de testículo no descendido

Los factores que pueden aumentar el riesgo de testículos no descendidos en un recién nacido incluyen:

  • Bajo peso al nacer
  • Nacimiento temprano
  • Antecedentes familiares de testículos no descendidos u otros problemas de desarrollo genital.
  • Condiciones del feto que pueden restringir el crecimiento, como el síndrome de Down o un defecto de la pared abdominal
  • Consumo de alcohol por la madre durante el embarazo
  • Tabaquismo materno o exposición al humo de segunda mano
  • Exposición de los padres a ciertos pesticidas

Diagnóstico de testículo no descendido

El examen físico es suficiente para el diagnóstico de testículo no descendido. Se intenta palpar el lugar de los testículos en el abdomen mediante un examen físico. Si no se siente, generalmente no se recomiendan las pruebas de imagen como la ecografía y la resonancia magnética. En cambio, la ubicación de los testículos en el abdomen se determina mediante una intervención quirúrgica. Esta intervención quirúrgica se realiza por vía laparoscópica o mediante cirugía abierta. Durante el mismo procedimiento, generalmente se realiza el tratamiento del problema.

Tratamiento de testículos no descendidos

El objetivo del tratamiento es mover el testículo no descendido a su lugar adecuado en el escroto. El tratamiento antes del 1 año puede reducir el riesgo de complicaciones de un testículo no descendido, como infertilidad y cáncer testicular. Se recomienda que la operación se realice antes de que el niño cumpla los 18 meses.

Operación

Un testículo no descendido generalmente se corrige con cirugía. El cirujano guía cuidadosamente los testículos hacia el escroto y los sutura en su lugar. Esta cirugía se llama orquiopexia. Este procedimiento se puede realizar con un laparoscopio o cirugía abierta.

La necesidad de cirugía de su hijo dependerá de varios factores, incluido su estado de salud general y lo difícil que puede ser la cirugía. Es probable que su cirujano le recomiende que se someta a la cirugía cuando su hijo tenga alrededor de 6 meses y antes de los 12 meses. El tratamiento quirúrgico temprano parece reducir el riesgo de complicaciones posteriores.

En algunos casos, el testículo puede estar poco desarrollado, ser tejido anormal o muerto. En tales casos, el cirujano extraerá este tejido testicular.

Si su hijo tiene una hernia inguinal debido a un testículo no descendido, la hernia se repara durante la cirugía.

Después de la cirugía, el cirujano revisará el testículo para ver si continúa desarrollándose, si funciona correctamente y permanece en su lugar. El control puede incluir:

  • Examen físico
  • Exámenes de ultrasonido del escroto.
  • Pruebas de niveles hormonales

Terapia hormonal

La terapia hormonal incluye la inyección de gonadotropina coriónica humana (HCG). Esta hormona puede hacer que los testículos se muevan hacia el escroto de su hijo. La terapia hormonal generalmente no se recomienda ya que es mucho menos efectiva que la cirugía.

Otros tratamientos

Si es necesario extirpar quirúrgicamente uno o ambos testículos de su hijo, se pueden implantar prótesis testiculares salinas durante la niñez o la adolescencia. Estas prótesis dan al escroto un aspecto normal.

Si su hijo no tiene al menos un testículo sano, el médico de su hijo lo derivará a un endocrinólogo para que le administre cualquier tratamiento hormonal futuro que sea necesario para lograr la pubertad y la madurez física.

Resultados

La orquiopexia, el procedimiento quirúrgico más común para corregir un solo testículo descendido, tiene una tasa de éxito cercana al 100 por ciento. La fertilidad es casi normal después de la cirugía en hombres con un solo testículo no descendido, pero cae al 65 por ciento en hombres con dos testículos no descendidos. 

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